fbpx
MENU

Danza y Pilates: dos disciplinas muy conectadas

Desde sus comienzos el Pilates ha ido de la mano del mundo de la danza. De hecho, parte de los primeros pasos del método diseñado por Joseph H. Pilates se vieron influenciados por bailarines tan importantes cómo Martha Graham o Jerome Robins. Para seguir profundizando en estas raíces podéis investigar… pero hemos venido a hablar de técnica.

pilates y danza

Y en este sentido el binomio que forma danza y pilates es extraordinario. Así, si pensamos en algunos de los ejercicios, sobretodo de suelo, diseñados por Joseph y en una clase técnica de estilos de danza como la clásica, el jazz o la danza contemporánea, ¿cuántas similitudes encontrarías? Piénsalo 15 segundos; a mi se me ocurren algunos:

• La alineación del cuerpo
• La posición de la pelvis (en danza, es más habitual indicar la retroversión)
• La rotación lateral (a veces) de los fémures (primera y segunda posición, en danza)
• La importancia del “centro”, es decir de lo que conocemos cómo zona lumbopélvica
• La fluidez de los movimientos
• La coordinación de la respiración con el movimiento

Ante tales similitudes en los orígenes del Pilates, esto se sigue notando en su visión más contemporánea. Así pues, podríamos establecer objetivos musculares a trabajar con un bailarín siempre bajo las reglas de los cinco principios básicos que conocemos en STOTT PILATES® (respiración, estabilidad de la pelvis, estabilidad de la caja torácica, estabilidad y movilidad de las escápulas, y colocación de la columna cervical y de la cabeza).

pilates y danza

Los grupos musculares a los cuales nos referimos son estabilizadores lumbopélvicos principalmente:

• Oblícuos internos y externos
• Multífidus
• Abductores de la cadera (glúteo medio)

Frente al uso excesivo de musculatura global como:
• Recto abdominal
• TFL
• Flexores de cadera monoarticulares y biarticulares

Cómo en cualquier tipo de movimiento la estabilidad lumbopélvica es básica para asegurar la correcta alineación neutral de las articulaciones y una contracción óptima de los músculos encargados de proteger ésta ante cualquier impacto, ya sea peso, rango de movimiento, ritmo, etc. En el caso del bailarín la coordinación y el ritmo es esencial, a veces en posiciones altamente retantes al equilibrio y a la fuerza (en una “pirouette” por ejemplo, o en saltos). Es por eso que el desarrollo de la propiocepción de la estabilidad lumbopélvica es esencial en el entreno de un bailarín; retarlo con ejercicios no necesariamente dificultosos, pero si en ejercicios que desafien la preacontracción de la musculatura estabilizadora lumbopélvica será primordial.

pilates y danza

Por otro lado, son muchos los movimientos en bipedestación y/o unilaterales que debe ejecutar un bailarín. En ese caso, la estabilidad de la pelvis sobre el fémur se ve exigida de forma notable, por lo que deberíamos centrarnos en el trabajo de los abductores de la cadera frente a la dominancia de los flexores. Por ejemplo en un “battement”.
Por último, la contracción excéntrica de los músculos debería ser también esencial para el entreno de un bailarín. Suele ser habitual verlos con grandes rangos de movimiento y con gran flexibilidad, pero por contra presentan una pobre biomecánica. Así pues, el énfasis de las contracciones excéntricas supondría un nuevo reto en que el bailarín podría desarrollar mayor fuerza, control y efectividad durante los movimientos.

Es por todo esto que un bailarín puede ver el Pilates cómo un entrenamiento holístico que complemente a la perfección su capacidad de entender el cuerpo en movimiento.

Maite Villalonga
STOTT PILATES® Instuctor Trainer

¿Te ha gustado esta información?

Suscríbete a nuestro newsletter si quieres recibir información periódica sobre consejos, ejercicios, pautas de entrenamiento...

* obligatorio

Consulta nuestro calendario formativo 2018Cursos 2018